El
dibujo en mi vida
Por L.P.
Sería
bastante innecesario iniciar este ensayo con la pregunta de “¿Que es el
dibujo?”, ya que es una actividad cotidiana que muchos hacen a menudo o hacían
de pequeños. Una actividad que hasta tiene su propia materia, plástica o
también conocida como artes visuales, así que prefiero iniciar con la pregunta
de “¿Qué hizo el dibujo en mí?”.
Desde
pequeña dibujaba, eran dibujos muy simples, y a causa de esto hacia muchos dibujos
de forma diaria, como unos 3 o 4. No eran de un tema en específico, podría
haber dibujado unos ponys en uno y al instante hacer otro de flores. La mayoría
se los mostraba a mi mama, quien siempre me felicitaba por estos y me alentaba
a dibujar mas y, en consecuencia, lo hice durante varios años.
A
medida que crecía me iba alejando del dibujo, no tenía mucha motivación para
hacerlo, no tenía razón para hacerlo, así que me estanque bastante. Solo
dibujaba cuando me lo pedían o cuando estaba sumamente aburrido y no me quedaba
mucho más que agarrar un lápiz y una hoja al zar y hacer todo lo que pasaba por
mi mente.
A
los casi 13 años encontré una motivación para dibujar, hace unos pocos años
había salido un videojuego que me fascino, por esta fascinación empecé a
dibujar mucho sobre los personajes de este juego. No solo eso, empecé a dibujar
mis propias versiones de estos y hasta personajes originales míos, algunos los
sigo dibujando cada cierto tiempo.
Con
el tiempo empecé a ver tutoriales para ir mejorando: de tomarme no mas de 10
minutos pasé a que me tomara 20, luego 30, 40, 50…hasta llegar ahora, que me
puede tomar alrededor de 2 a 4 horas un solo dibujo. Incluso con pequeños
dibujos o bocetos me empezaron a tomar mas tiempo. Con esto empecé a dibujar
menos nuevamente, ya que demandaba mucho tiempo que yo actualmente no tengo, así
que lo hago cada cierto tiempo.
Con el tiempo, 3 años, dibujando
aprendí que un dibujo puede tener diferentes fases, donde se puede experimentar
diferentes emociones. En la primera fase esta el boceto, donde generalmente te
ilusionas con el dibujo, le dedicas el mayor tiempo posible y al acabarlo sueles
pensar que es uno de los mejores dibujos que has hecho, y no deseas delinearlo,
por el miedo de arruinarlo.
Le sigue el
proceso de delineado, yo hago 2, uno con un lápiz de escribir claro y un lápiz
negro fuerte, y es donde más cuidado hay que tener con el pulso. Un movimiento
en falso y podrías dejar una marca en la hoja difícil de borrar y difícil de
disimular al momento de pintarlo.
En el
momento de pintar es un sentimiento de mucha mas tranquilidad, ya que el dibujo
para llegar al punto de coloreo, paso la fase del delineado de una forma
decente o que te anima a terminarlo pensando que va a quedar bien y que te va a
gustar. Además de simplemente pintar también se busca corregir algunos errores y
llegar a un mejor resultado.
Y
finalmente esta la fase del sombreado, la iluminación y donde se agregan
algunos detalles como el fondo. Es aquí donde sentís alegría, porque estas a
nada de terminar el dibujo, y ves que va dando un resultado que te gusta y, quien
sabe, podría convertirse en uno de tus mejores dibujos y una fuente sana de
orgullo y poder seguir mejorado en el ámbito.
Luego
de todo esto generalmente las personas los guardan en un lugar, algunos los
dejan por ahí y terminan perdiéndose. Al final de cuentas, el dibujo queda ahí,
y al día siguiente o en un tiempo se iniciara otro que, quien sabe, podría ser
mejor que este.
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