martes, 25 de octubre de 2022

¿El bien y el mal?

 

Por M.A.M.

 La pregunta acerca de ¿qué es el bien y qué es el mal? se remonta desde la existencia del ser humano... El temor de no saber si somos lo suficientemente buenos o si somos demasiado malos, nos atormenta constantemente.

 Nos aferramos a querer encontrarle un significado a todo, a querer tener un significado para cada cosa y palabra. Y la verdad es que no existe una definición de lo que es "bueno" ni de lo que es "malo" pero podríamos decir que es necesario. ¿A qué me refiero? Bueno, cada cosa que nos pasa, independientemente de si nos lastima o no, es necesaria. Es necesaria porque cada cosa que nos pasa nos obliga a evolucionar.
¿Esto es una forma de justificar nuestros errores? ¿Una forma de justificar la maldad hacia otro ser vivo? La respuesta es no. ¿Por qué? Bueno porque, a pesar de que todo lo que hacemos es necesario de alguna o otra forma, nuestros actos tienen consecuencias.
 La mayoría de las veces que cometemos un error las consecuencias son negativas, nos afecta tanto a nosotros como al resto.
 Entiendo que pueda ser un poco contradictorio decir que las consecuencias son negativas y a su vez decir que todo es necesario, pero solo es cuestión de pensarlo un segundo y plantearse si en verdad, ¿Existe el bien sin el mal? ¿Cómo sabemos si algo es bueno si no tenemos con que contrastarlo? ¿Y cómo sabemos cuando algo es malo?

 ¿Alguna vez se preguntaron si existen seres vivos más allá de los humanos que sean malos? ¿O que sean buenos en su totalidad? ¿Por qué el ser humano es el único que puede ser bueno o malo?

 Ante todo, para el filósofo Hobbes el hombre es un ser psicológicamente egoísta, vale decir, un animal que por necesidad natural busca, en toda acción, conseguir un bien para sí. Si persigue algún bien para otro, lo hace necesariamente porque el que otro consiga tal bien es parte de su propio bien.

 Esto quiere decir que de cierta forma lo que se dice que es el bien y de lo que es el mal es una construcción social creada para mantener cierto orden en los deseos del ser humano.



Amor propio

 

Por V.C.

 La autoestima es la denominación del amor propio, es la percepción emocional profunda que las personas tienen de sí mismas. Elegí este tema porque me parece muy importante el amor propio.me parece un tema del cual debemos hablar sobre ello,el amor propio es algo de lo que sufren varios adolescentes,basicamente es la evaluación perceptiva de nosotros mismos.Para ello, analizaremos los elementos que componen una autoestima bien definida, además, se evidenciaran datos concretos, desde el punto de vista de expertos que han obtenido grandes logros y conocimientos en dicho tema.

 Desde los primeros 5 o 6 años de crecimiento, el ser humano, en su etapa de formación, empieza a establecer un concepto de como nos ven nuestros mayores (padres, maestros, compañeros y amigos),desde ese momento los mayores empiezan a hacer comentarios sobre el cuerpo o personalidad del niño. Nosotros empezamos a moldear nuestra personalidad en el ambiente familiar,transmitiendo los valores y normas adquiridas dentro de éste contexto.

 Es de esta forma como el amor propio se convierte en una base fundamental en el ser humano para relacionarse con los demás y para sentirse satisfecho por su comportamiento adecuado y logros que ha obtenido. Con ello tal como lo expresa Nathaniel Branden: “Los logros productivos son una consecuencia y expresión de salud y autoestima”.  Es aquí donde se puede hablar de una autoestima bien definida.

 En la actualidad, muchas de las heridas emocionales que tiene una persona producidas en su niñez, pueden causar trastornos psicológicos emocionales y físicos, y producir dificultades en la vida de las mismas (conflictos serios en el trabajo, disminución de la energía y de la capacidad creativa, relaciones matrimoniales desastrosas, no poder hacer amigos o conservarlos, poco entendimiento con las hijas e hijos). Además, obstaculizar las decisiones que se tomen en situaciones que lo ameriten.

 Partiendo de esto, se crean todo tipo de inquietudes en relación con los conflictos que muchos individuos aún luego de muchos años guardan dentro de su ser, se convierten en un elemento vital para su desempeño diario como el mismo corazón, pero es en este momento donde juega un papel importante el entorno en donde éste se encuentre y ¿Por qué no el más cercano o sea, la familia?.

 En conclusión, una autoestima bien fundamentada y con bases sólidas en la familia, permite enfrentar la vida con mayor confianza y tranquilidad y refleja, de esta manera, ante una sociedad dispuesta a cualquier tipo de cambios un ser humano más seguro de sí mismo y encaminado a unas metas claras en donde el miedo y la inseguridad hagan por fin parte de su pasado.




Lo bueno y lo malo.

 


 Por D.C.A.

 Primero me gustaría comenzar con una pregunta que muchos de nosotros puede llegar a plantearse, ¿lo bueno y lo malo depende de las acciones que nosotros hacemos?

 Yo creo que en cierto punto sí, depende de nosotros, depende de la situación y la manera en que respondamos ante eso, depende de la reacción que tengamos en ese momento. No todo lo que nos sucede depende de nosotros, no lo que nos pasa debe ser bueno, ni tampoco debe ser malo.

 Lo que nos rodea, también es parte de nuestra vida. Siento que si cambian las cosas, las personas, las situaciones que están en nuestro alrededor, cambia totalmente.

Todo cambia, día tras día.

 Pero ahora... ¿qué es lo bueno y qué es lo malo? Voy a responder desde mi punto de vista; muchas otras personas pueden tener diferentes opiniones y diferentes puntos de vista, ya que como dije antes, cada uno tiene una vida distinta a las demás. El yin y el yang (Es un principio filosófico y religioso que explica la existencia de dos fuerzas opuestas pero complementarias a la vez) me parecen una buena representación para responder a esta pregunta.

 Siento que lo malo son aquellos errores que cometemos, que a veces, no nos damos cuenta; otras veces sí pero no hacemos nada para arreglarlo y hay veces que realmente debemos o queremos arreglar ese error porque necesitamos solucionar las cosas.

 Muchas veces, hay momentos en la vida que cometemos un error al que luego nos arrepentimos profundamente, como pelearnos con alguien cercano a nosotros, un amigo/a, un familiar o simplemente una persona especial.

 Lo bueno, son todos aquellos momentos en los que nos sentimos realmente bien con las acciones que hacemos, con las personas que están alrededor de nosotros, cuando nos sentimos muy bien. Siento que muchas veces, esto trae mucha felicidad, pero... ¿si alguno de nuestros recuerdos buenos y felices se llega a convertir en un recuerdo malo y triste?  Esta pregunta me hace pensar que tal vez el bien no puede existir sin el mal y que el mal no puede existir sin el bien.

 Por eso mismo lo represento con el yin y el yang.  Se dice que la tristeza puede ser el primer paso a la felicidad o viceversa, que la felicidad puede convertirse en tristeza.

 Por eso, lo bueno y lo malo, siempre se van a complementar y equilibrar como el yin y el yang.




 

Mi relación con la muerte.

 


Por J.S.

En ocasiones, me he encontrado haciendo chipa que, a menudo, cocinaba con mi abuelo, reproduciendo lo que él me enseñó.

Mi abuelo ya no está físicamente, pero se presenta en mi vida con frecuencia. En un principio, me afligía o me parecía insólito, pero con el paso del tiempo y la continuidad se me ha ido convirtiendo en una forma de entender la muerte. Como dijo el escritor venezolano Julio Túpac Cabello: “No importa lo que de la muerte podamos prefigurarnos o no, lo que científicamente se conozca o desconozca, la muerte ocurre”

Gente fundamental en nuestra vida, amada y entrañable se va físicamente para siempre, y ese dolor que nos mueve de arriba abajo, a todos nos atropella. Y nadie te cuenta, como parte natural de la vida, que eso ocurrirá.

He sabido, como la mayoría, sobre anécdotas de personas que han tenido experiencias con personas cercanas o desconocidas y que se comunican con ellas estando fallecidas.

Algunas de estas experiencias nos parecen cuestionables, pero otras resultan irrefutables, por la naturaleza de su relato.

Esto sucede con Elizabeth Baralt, quien ha escrito el libro “Amar más allá de la vida: carta a mi hijo, quien murió para enseñarme a vivir”. En él Elizabeth cuenta que antes de morir, y luego de una crisis asmática que lo mantuvo al borde de la muerte, su hijo mayor le confesó que había estado en un lugar muy bello, tan bello del que no quería regresar. Un tiempo después, luego de otro ataque de asma, la muerte se lo llevó y le envió un mensaje a su hermano menor, por otros medios.

Estas son experiencias muy fuera de este mundo para las que tenemos muy pocas herramientas para cuestionar o pensar que en realidad no sucedió.

Pero a mí, no me suceden cosas así, no tengo poderes ni él me transmite cosas en lenguajes inesperados.

Mi abuelo, simplemente, está allí, acompañándome, y yo, simplemente, lo noto.

Me viene a la cabeza y hablo con él, porque algo cotidiano me lo recuerda, porque me enseñó algo y al volverlo a hacer los reproduzco. Él no se fue de mí, se fue de la vida, y eso por momentos me genera una profunda e infinita tristeza. O a veces, como les sucede a muchos, se me olvida que ha muerto. Es triste, pero la del olvido soy yo.

Hasta que se transforma en la ausencia más presente en mi vida.




El ser humano y el amor

 



Por C.R.S.

Una vez escuche decir que “Te quiero” y el “Te amo” no eran sinónimos, sino antónimos, el “Te quiero” lo pide todo, el “Te amo” lo da todo y de eso se va a tratar el ensayo “El amor”.

El amor se puede ver de muchas formas, amor de hermanos, amor de amigos u el amor familiar. Los humanos somos de las especies más avanzadas, pero de alguna forma somos menos inteligentes que los animales, inteligentes emocionalmente, los pingüinos son fieles a su pareja hasta la muerte, los cisnes eligen una pareja de por vida y los humanos traicionamos la confianza a la persona que decimos que amamos.

El ser humano emocionalmente hablando, puede llegar a ser muy dañino, sabemos que puede lastimar a otro pero no nos importa, podemos jugar con los sentimientos de otro y nos sentimos “superior” a esa persona, pero si juegan con nuestros sentimientos son crueles.

A veces nos queremos sentir amados y estamos donde no nos corresponde. Como dijo Walter Riso “El amor no se pide ni se implora se da, se recibe y punto. Un amor que se exige y se suplica es un atentado al amor propio''. O como dijo Enrique Rojas “La felicidad no es posible sin el amor”. Otra linda frase de Rojas es, “Amar a otra persona es desearle lo mejor, mirar por ella, tratarla de forma excepcional, darle lo mejor de nosotros.” Es lindo sentirse amado y amar pero…primero hay que amarse a uno mismo para amar de la mejor forma y tener responsabilidad de lo que hacemos y de lo que decimos porque podemos lastimar. En conclusión, para poder amar, primero hay que amarse a uno mismo, aceptarse tal como es uno mismo y ser feliz con uno mismo. Encontrar a la persona que vos sientas que es indicada y te haga sentir bien y cómoda que te haga sacar la mejor parte de vos misma porque todas las personas merecen a alguien que las traten bien y que las apoyen en todo y nunca te dejen solo y lo mas importante te hagan sentirte cómoda o cómodo, bien y  feliz. 




Por qué es difícil expresar lo que sentimos

 

 


Por E.A.

Expresar los que sentimos, para algunos, puede ser un desafío. Esto es algo con lo que suelo convivir la mayor parte del tiempo: guardar lo que siento para mí misma y seguir como si nada pasara.

El hecho de no expresar lo que sentimos muchas veces se debe al miedo al rechazo, miedo de decir algo y que el otro crea que somos “raros”; que no tomen en cuenta lo que aportamos o que minimicen lo que sentimos.

Sin embargo, estos sentimientos y/o emociones reprimidas siempre encuentran una manera de manifestarse, lamentablemente lo hacen lastimando y confundiendo a nuestro cuerpo, ya que “las emociones afectan a todo nuestro organismo; nuestro cuerpo lucha por nuestra supervivencia y está tratando de mantenernos seguros en todo momento”. Creemos que ocultando lo que sentimos es mejor, pero nos hacemos más daño.

Según la psicóloga María Súnico:”Puede suceder que dichas emociones persistan, que empeoren -es decir, que tengan más intensidad, frecuencia o duración-, o que empecemos a manifestar conductas desadaptativas para intentar neutralizarlas. Estos comportamientos pueden ir desde la rumia (darle vueltas una y otra vez a lo mismo) hasta estrategias de evitación (alcohol, drogas, medicación...)”.

Para evitar que tanto nuestro cuerpo como nuestra mente sufran, debemos aceptar eso que sentimos, esas emociones que están ahí aunque queramos sepultarlas en lo más profundo de nuestra mente, Súnico dice  “La emoción aparece, pasa, puede que golpee (a veces duele), pero siempre termina desapareciendo”.

 

Bibliografía:

https://www.lavanguardia.com/vivo/psicologia/20181229/453672277636/ignorar-sentimientos-negativos-autodestruye.html




sábado, 15 de octubre de 2022

¿Quién soy?

 


Por L.C.

 Una pregunta que resuena en mi mente seguido y busco múltiples respuestas a la misma: ¿Quién soy?
 Podría decir que soy L.C., una adolescente  de 16 años que busca un camino para su vida, pero siempre busco un poco más y más. Creo que el quien soy en un proceso y voy en busca de saber quién soy, lo que me gusta, lo que no, lo que conforma mi persona, mis valores, mis sentimientos, mis convicciones y demás.
 Yo creo que el ser va más allá de uno mismo, es un camino, que emprendemos desde que nacemos hasta que morimos.
 Aristoteles dijo: “Así, el ser humano es un compuesto de alma con forma de cuerpo, cuya principal característica es la razón”. Para el filósofo, todo aquello que se mueve es movido a su vez por una causa, y así sucesivamente. Considerando esto me pregunto ¿el vivir sí o sí está ligado a una causa?
 Yo creo que mi vivir no siempre tiene una causa, el vivir es relativo, todos vivimos diferente, somos diferentes, a mí por lo menos, me gusta serlo.
¿Quién soy en mi vida?
 No escuchamos muchas veces el típico cántico de los padres "estudia para ser alguien en esta vida".
 Yo creo que no tendríamos que cumplir convicciones ajenas para ser. El simple hecho de existir, nos hace ser.
 Me gustaría analizar este tema desde la perspectiva del filósofo Pitágoras quien afirma que El cuerpo es una simple cárcel del alma.
¿Qué me genera el cuerpo en el ser?
 Siento en muchas ocasiones, que mi alma y mi cuerpo se dividen, como si quisiera que mi alma se desprendiera de él. Sentí tantas presiones por mi aspecto físico a través de mi vida que me gustaría salir de mi cuerpo.
 A lo que me gustaría llegar con este ensayo es a que todos somos únicos, que
no debemos dejarnos llevar por opiniones o convicciones de otros. Simplemente seamos, ya somos. Saquemos ese lado un poco más de nosotros con los otros. El ser esta ligado a nosotros mismos.  Yo creo que nunca deberíamos reprimir nuestro ser, es lo que nos hace ser nosotros mismos.

Edward Hopper


El famoso “casi algo”

  Por J.M. Los “casi algo” son esas relaciones donde uno de los dos suele salir lastimado emocionalmente, porque accede a perder para que ...